sábado, 22 de agosto de 2026

MURAL EN LA SACRISTÍA DE LA IGLESIA DE PUEBLA DEL PRÍNCIPE

 


"La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla"

García Márquez.



Tal como quedó un 19 de agosto del 2026.

Pero empecemos desde el principio, desde aquel 25 de juliofestividad de Santiago Apóstol, cuando en una iglesia tan estrechamente ligada a la Orden comenzó esta historia:





"El sacerdote me ofrece el espacio de la sacristía con el fin de pintar un fondo para la imagen de la Virgen de la Asunción. 

Fue el 25 de julio cuando me encontré frente a una pared blanca y sin saber ni tener idea cierta de lo que iba a pintar. Acudí con la intención de tomar medidas para realizar un boceto previo y hacer algunas marcas en la pared con un pincel embadurnado de azul y, sin saber el porqué, realicé los primeros trazos de lo que tal vez pudiera ser un cielo nublado que sirviese de fondo para la mencionada imagen.

De pronto decidí ir por el resto de los pinceles y las pinturas y llamé a mi aprendiz, Juan José Huéscar Ballesteros, y a dos inestimables ayudantes, Mairena Moya Ballesteros y Antonio Rubio Rubio, los cuales desde el principio me fueron ayudando con sus impresiones.

Ese mismo día pedimos prestado un andamio para pintar en las alturas, fue gracias a Antonio, quien lo recogió y me ayudó a montarlo"




"Retomamos el 1 de agosto. 

Con  un solo cuerpo de andamio no llegaba arriba. Antonio no solo trajo su escalera, también me dio la confianza y la seguridad necesarias porque él permanecía abajo para sostenerla a la vez que me iba alcanzando las pinturas. Teniendo en cuenta que tengo pánico a las alturas, sin él esto no habría sido posible"





La secuencia de lo pintado cada día lleva las siguientes fechas, son los días en que Julián estuvo disponible. El hábito de la pintura precisa de tiempo y constancia. El espacio iba, poco a poco, transformándose con cada pincelada.

 2 de agosto.


 
Día 8.





La tarde del día 14.




Día 15.




Día 17.




Día 18.




Día 19.



El resultado final.

Ese antes y el después, con la preparación, el desarrollo y el acabado.

Sin embargo, cómo explicar que no se desea terminar una obra porque son estos momentos de los días los que detienen al tiempo, los que recordaremos por lo compartido con los demás. Esos instantes tan enriquecedores no volverán a repetirse.










"La intención de enriquecer el patrimonio artístico de mi pueblo es lo que me mueve a seguir pintando de forma altruista, siempre.

Quiero dedicar lo hasta ahora hecho a mi pueblo y el de mis ancestros.

Mi más sincero agradecimiento a nuestro párroco Amador, a mi aprendiz Juan José, a Antonio y, por último, a Mairena por aportar ideas y sus criticas constructivas"



"Yo creo que todavía no es demasiado tarde para construir una utopía que nos permita compartir la tierra"

García Márquez.


(Nota: Si han llegado hasta aquí es señal de que lo han leído al completo. Verán seguidamente: "ver versión web". Piquen ahí y a la derecha se despliegan todas las entradas, todas las obras de Julián. Gracias)